viernes, 17 de mayo de 2019

¿Qué pasa con la "U", la "U de Conce" y Antofagasta?


Ya se está jugando la 13ra fecha del torneo de Primera División de Chile y, ad portas del término de la primera rueda, ya se pueden elaborar análisis o teorías sobre lo que está ocurriendo en el campeonato. En esta oportunidad, la gran pregunta es cómo se puede entender que Universidad de Concepción, Universidad de Chile y Antofagasta estén, actualmente, en la parte baja de la tabla de posiciones. Mientras los penquistas y los antofagastinos pelearon el título en gran parte del torneo del año pasado, los azules arremetieron en la parte final de 2018 y también se ilusionaron con levantar la copa. ¿Qué pasó con estos tres equipos?, ¿por qué están luchando para salir de la zona de descenso?

Ratopado

En el fútbol, al igual que en la vida, nada es seguro. Incluso aquello que parece muy sólido puede derrumbarse de un momento a otro. Y esto último es, justamente, lo que está ocurriendo con Universidad de Chile, Universidad de Concepción y Antofagasta. En el caso del elenco santiaguino, tuvo un 2018 de dulce y agraz, pero, de la mano de Frank Kudelka, tuvo una notable segunda rueda –fue el equipo que sumó más puntos- y estuvo cerca de llegar con opciones de pelear el título en las últimas dos fechas. En el caso de la Universidad de Concepción, tras cuatro fechas sin ganar, agarró vuelo y de ahí en adelante peleó, mano a mano, con Universidad Católica para ser el campeón chileno de la temporada 2018. A su vez, Antofagasta tuvo un recorrido similar al del Campanil, pero en las últimas jornadas, luego de la lesión de Eduard Bello, su principal figura, se desinfló.

Meses después, los tres equipos están en la parte baja de la tabla de posiciones, con Universidad de Chile en la última posición, Antofagasta en la 14ta ubicación y la Universidad de Concepción en el 13er lugar. La escuadra azul ha ganado apenas un partido –y suma nueve duelos sin triunfos-, tiene la peor defensa y no ha logrado consolidar una formación titular. Los antofagastinos se anotan con una débil delantera (tercera peor del campeonato), una magra defensa (la tercera más batida) y, por si fuese poco, totalizan siete fechas sin celebrar (un empate y seis caídas). Por último, los penquistas no arrastran tres traspiés consecutivos (y cuatro fechas sin ganar), perdieron su invicto de local tras más de un año y tienen el indigno cetro correspondiente a la peor ofensiva del campeonato (nueve goles en 12 partidos).

A través de un flashback, volvamos a la temporada 2018. Universidad de Concepción terminó en el segundo lugar y tuvo la segunda mejor delantera y defensa del certamen. Universidad de Chile se anotó con la tercera posición en la tabla, fue el segundo mejor ataque y tuvo a la quinta valla menos vencida. Antofagasta finalizó en el cuarto casillero, perdió apenas cinco de 30 duelos, fue el equipo más goleador y, por si fuese poco, registró la cuarta mejor defensa. Como se puede ver, los números de estos tres equipos pasaron de un extremo a otro. Lo mismo aplica para su momento futbolístico, que, obviamente, es preocupante.

Vayamos caso por caso. Lo de Universidad de Chile tiene cierta lógica. El cuadro laico se desprendió de Yefferson Soteldo, David Pizarro y Rafael Vaz, quienes terminaron siendo titulares indiscutidos y, en cierta medida, figuras del equipo azul. Además, otros jugadores como Felipe Seymour y Franciso Arancibia dejaron la institución, mismo camino que, en distintos momentos corrieron, Mauricio Pinilla, Ángelo Araos y Lorenzo Reyes. La conclusión es evidentes, es decir, el plantel se despotenció, lo cual adquiere mayor fuerza al ver el presente de los refuerzos que llegaron en 2019. En defensa, Sergio Vittor, Lucas Aveldaño y Diego Carrasco han estado lejos del nivel de Rafael Vaz y ni siquiera se han acercado a lo mostrado por jugadores resistidos como Christian Vilches, Alejandro Contreras y Gonzalo Jara (quizás este último sea el único al cual han superado). En el mediocampo, Pablo Parra mostró buen fútbol, pero fue borrado por el actual entrenador, mientras que Jimmy Martínez no ha sido ni fú, ni fá, mostrando poca personalidad y escasos momentos al nivel de lo mostrado en Huachipato durante 2018. Lo de Nicolás Oroz también es preocupante, pues ha tenido constantes problemas físicos y cuando jugó lo hizo en forma irregular. En algunos partidos insinuó una consolidación, pero luego desapareció. Por último, en ataque, la “U” se llenó de centrodelanteros (una decisión carente de lógica), pero ninguno ha logrado destacar. Gabriel Torres casi no ha tenido oportunidad como titular y, menos aún, en su posición, en tanto que Matías Campos López tampoco ha mostrado mucho (incluso, se dice que no fue pedido por Frank Kudelka). En resumen, el equipo laico perdió jerarquía.

La situación de Universidad de Concepción puede ser explicada desde la perspectiva de su participación en la Copa Libertadores. El cuadro penquista ha planteado partidos del torneo local con alineaciones mixtas o con suplentes, lo cual le ha quitado ritmo en sus partidos. Además, al tener un plantel “corto”, queda la impresión que sintió el ritmo de jugar a nivel internacional y nacional. Lo esperable, entonces, es que empiece a repuntar en el campeonato chileno, ya que mantiene la estructura del año pasado y en Copa Libertadores evidenció falta de jerarquía en los momentos claves, pero a pesar de eso dio pelea y estuvo lejos de ser el “queso” del grupo. Será fundamental que Francisco Bozán se relaje –se le ha visto algo alterado en los últimos partidos-, retome la buena senda y le pida a sus jugadores más concentración, pues han tenido muchos errores que pueden ser achacados a una mala disciplina táctica.

Finalmente, lo de Antofagasta es un enigma. Perdió a Augusto Barrios y a un par de jugadores más, pero parecía que los refuerzos estaban a la altura del desafío. Además, Eduard Bello se recuperó de su lamentable lesión –que llegó en su mejor momento- y todo indicaba que el elenco nortino nuevamente daría que hablar en el torneo local. Esto último se vio reforzado por su campaña en la Copa Sudamericana, ya que más allá de quedar eliminado en la primera ronda, fue capaz de jugarle de igual a igual –y en buen nivel- a Fluminense. Sin embargo, nada de eso ocurrió, pues, luego de quedar fuera del certamen continental, Antofagasta se hundió en una terrible crisis futbolística. Errores infantiles, fallas en el finiquito y un mediocampo incapaz de generar el mismo riesgo y la gran presión que ejercía en 2018 y los primeros partidos de la presente temporada. Buenos centrales, interesantes laterales y potentes delanteros, pero eso no ha sido suficiente para repuntar. Y aunque Fernando Hurtado era el segundo o tercer arquero, su rendimiento ha sido bueno y ha evitado un mayor descalabro. Entonces, ¿qué le pasa a Antofagasta?, ¿será algo interno?, ¿el entrenador perdió la brújula?

Para terminar el presente análisis, es evidente que los tres equipos en cuestión han mostrado grandes deficiencias en su estructura general. En los tres casos se anotan graves fallas en asuntos tácticos como pelotas detenidas, en las marcas y en el finiquito. Además, queda la impresión que ha habido un terrible bajón psicológico. Esto último quizás no sea una tendencia nueva, pues azules, penquistas y antofagastinos nunca lograron aprovechar las caídas de Universidad Católica en 2018 y siempre mostraron cierta fragilidad mental en los momentos claves que, eventualmente, los podrían haber permitido ser campeones. Junto a lo anterior, los entrenadores tampoco son los mismos. En Universidad de Chile el asunto es literal, pues Alfredo Arias reemplazó al mencionado Kudelka, aunque mostrando un peor rendimiento y un nivel de juego aún más bajo. Tratándose de Antofagasta y Universidad de Concepción, Ameli y Bozán se ven ansiosos, alterados e, incluso, angustiados. Esto ha llevado a que Arias (antes, Kudelka), Ameli y Bozán hayan tomado malas decisiones en instantes importantes. Lo de Arias ya llega a ser inaudito, con decisiones tan radicales como cortar jugadores o devolver a la titularidad a jugadores que habían sido “cortados”.

En definitiva, Universidad de Chile, Universidad de Concepción y Antofagasta muestran tendencias similares, pero también situaciones específicas que permiten explicar (o al menos especular) por qué han tenido campañas tan decepcionantes. En el caso de la “U”, cabe agregar el caos institucional que ha imperado en los últimos años.

Es hora que los tres equipos repunten, pues tienen plantel para estar mucho más arriba y a nadie se le olvida jugar fútbol. ¿Será que los entrenadores deberán dar un paso al costado?, ¿habrá situaciones internas desconocidas y que están afectando a los jugadores?, ¿seré necesario trabajar la parte psicológica de los futbolistas más jóvenes?, ¿habrá ansiedad? Es probable que haya un poco de todo, pero lo importante es que despierten. La primera rueda ya casi termina y luego, tras algunos partidos, se entrará a la fase final del certamen. Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente.



jueves, 14 de febrero de 2019

Fútbol y tenis, caras diferentes de un mismo problema.


En las últimas semanas fuimos testigos de sucesos deportivos relevantes, ya que representaciones nacionales, de dos de los principales deportes en Chile, enfrentaron importantes eventos internacionales. En fútbol, la selección masculina disputó el Sudamericano sub 20, torneo clasificatorio para los Juegos Panamericanos de este año y el Mundial de Polonia, mientras que, en tenis, mujeres y hombres tuvieron acción en la Fed Cup y Copa Davis, respectivamente.

Los resultados fueron bastante variados. En el Sudamericano sub 20, la campaña terminó con un rotundo fracaso, en Fed Cup se cumplió un digno papel y en Copa Davis el rendimiento se alzó por sobre la media de los últimos años. Veamos esto con un poquito más de profundidad.

El Sudamericano sub 20 se organizó en Chile y el equipo nacional realizó un proyecto de dos años, el cual contó con un entrenador que pudo trabajar en forma estable y con una base de jugadores que jugó partidos amistosos de preparación de buen nivel. Todo empezó mal (empate con Bolivia y derrota con Venezuela), pero luego se le ganó a Brasil –en un triunfo histórico en las categorías juveniles-, con lo cual la clasificación al hexagonal final parecía estar muy cerca. Bastaba con empatar ante Colombia, pero un gol de los colombianos en el minuto 95 con siete segundos enmudeció a todos los fanáticos chilenos. En resumen, jugadores llorando, entrenador renunciado y un “Desastre de Rancagua” futbolístico.

En la Fed Cup, Chile iba con la misión de intentar llegar a la final del Grupo I de la Zona Americana y, eventualmente, obtener el único cupo para el repechaje del Grupo Mundial II. En la fase grupal, quedó con Puerto Rico –con Mónica Puig, la mejor latinoamericana del ranking WTA-, Brasil –con Beatriz Haddad Maia, jugadora que antes de lesionarse estuvo en el Top 50- y Argentina –que a pesar de no tener a sus dos principales singlistas igualmente tenía un equipo interesante-, es decir, un duro grupo. Se perdió ante las brasileñas, en una confrontación en la cual quizás se pudo haber hecho algo mejor, pero se derrotó a las portorriqueñas (aunque sin Mónica Puig) y a las argentinas. Se rozó la posibilidad de entrar a la final, se consolidó una buena dupla en dobles y las singlistas tuvieron resultados dentro de lo aceptable o lógico.

Por último, en la Copa Davis, ahí todo fue alegría. Chile se impuso como visita a Austria –hace más de 50 años que no se ganaba en Europa, aunque los centroeuropeos no contaron con su gran figura-, Nicolás Jarry no jugó bien, pero obtuvo victorias en sus dos individuales, Tomás Barrios mostró un excelente nivel en el dobles y Christian Garín mató los fantasmas coperos y derrotó de gran forma a su rival en el quinto punto. Además, Nicolás Massú volvió a demostrar que es un excelente capitán de Copa Davis. Como gran corolario, el equipo chileno regresó al Grupo Mundial de Copa Davis (o de lo que queda de esta histórica y tradicional competencia).

¿Qué tienen en común estos hechos deportivos? Básicamente, que muestran diversas caras de un mismo problema. Se trata de la precariedad del deporte chileno y, particularmente, de lo mal que se trabajó en el tenis y fútbol chileno a pesar de haber tenido generaciones espontáneas de grandes deportistas.

Hace algunos años, Chile se deleitó con Marcelo Ríos (primer iberoamericano en ser número uno del mundo del ranking ATP), Fernando González (4° del mismo listado, finalista de Grand Slam y medallista en dos Juegos Olímpicos) y Nicolás Massú (9° y ganador de singles y dobles de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004). Fueron cerca de 18 años gozando con grandes resultados y viendo a Chile en lo más alto, ahí en la élite del tenis mundial. Tanto así, que tras los retiros o caídas de estos grandes ídolos, Paul Capdeville –que llegó a ser 76° del ranking ATP y que tuvo triunfos antes jugadores del Top 20- generaba anticuerpos y recibía muchas críticas por su “mal nivel”. ¿Qué pasó luego que estos tenistas se retiraran? Chile cayó al vacío y, en un par de años, ya estaba en el Grupo II de la Zona Americana de Copa Davis e incluso peleando para no llegar al Grupo III de la Zona Americana. De la noche a la mañana, hubo que apurar a los más jóvenes (Jarry, Garin y Gonzalo Lama), pues nunca hubo una transición, ni una generación intermedia que permitiese mantener a la escuadra nacional en un nivel decente. En pocas palabras, nunca hubo una planificación de corto, mediano y largo plazo. Nadie trabajó para desarrollar, a nivel nacional, al tenis. Lo único que sí ocurrió fueron robos, dineros mal utilizados –y en eso también hubo responsabilidad de jugadores que, sin asco, recibían 80, 120 o 150 millones de pesos por jugar en la Copa Davis-, corrupción, amiguismos, cargos directivos y administrativos ocupados por sátrapas, prensa incapaz de investigar y denunciar a los corruptos, etc. En pocas palabras, se destruyó al tenis chileno –hasta hoy, NADIE ha dado la cara por eso- y la culpa no solo fue de quienes dirigieron al tenis en esos años, sino que también de quienes, a pesar de vivir del tenis, hicieron nada por cambiar las cosas. Entrenadores, tenistas, familiares de tenistas, cancheros, jueces de silla, árbitros, dirigentes, preparadores físicos y periodistas, entre otros. Hoy, el tenis chileno vuelve a la élite, pero solo gracias a que, como ya es tradición en Chile, hubo familias que apoyaron con todo a sus hijos, nietos, sobrinos o lo que sea. Así es que Jarry entró al Top 50, Garín al Top 100 y Lama al Top 200. ¿Algo del estado o la federación? Poco y nada.

Misma situación ocurre con el tenis femenino chileno, donde nunca ha habido apoyo permanente por parte del estado y la federación. Las pocas gladiadoras (porque seguir insistiendo a pesar de no tener perspectivas merece ese apelativo) que intentan hacer algo en el tenis se mantienen a flote gracias a sus familias. Claro, al igual que en el caso de los hombres, de repente caen unos millones por el ADO o por alguna gestión de algún estoico funcionario de la federación o del estado. Pero no hay más que eso y el goteo no sirve para triunfar en el competitivo circuito mundial. Por eso, los medios se jactan que Chile lleve cuatro años seguidos en el Grupo I de la Zona Americana de Fed Cup y que incluso, hace pocos años, las chilenas jugasen la final ante Canadá. Es lo mejor que ha ocurrido desde mediado de los años noventa, cuando Paula Cabezas, Paulina Sepúlveda y Bárbara Castro lograron que Chile disputase el repechaje del Grupo Mundial y, además, incluso llegaran a los Juegos Olímpicos. Por eso, ver a Daniela Seguel bordeando el Top 150 y ganándole a jugadoras del Top 100 es un gran mérito, pero no del estado, ni la federación, sino que de su familia, sus entrenadores, de la mencionada Cabezas (le da alojamiento en su casa, en Barcelona), de la Clínica Meds, de Colo Colo (¡¡un equipo de fútbol apoya a una tenista!!) y de muchas otras personas que, en forma anónima, siempre han acompañada a Seguel a lo largo de su travesía en el tenis.

Por último, lo del fútbol es aún más dramático. Chile fue BICAMPEÓN de América, en algo nunca antes visto y que todavía cuesta creerlo. A diferencia del tenis, la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) y el estado apoyaron mucho a la selección, lo cual significó que se clasificara a dos mundiales consecutivos y que se ganara, de igual forma, la Copa América. Dos grandes hitos que tapaban, al mismo tiempo, las grandes fallas estructurales del fútbol chileno y los fracasos, uno tras otro, de las selecciones juveniles chilenas. Hoy, cuando la “generación dorada” empieza a despedirse –solo Arturo Vidal y Charles Aránguiz siguen destacando en las grandes ligas-, el fútbol nacional se ha enfrentado al mismo problema del tenis masculino, es decir, no hay un recambio o generación de transición de nivel intermedio que baje las revoluciones en la caída libre que sufre la “Roja”. Peor aún, la ANFP terminó involucrada en escándalos de corrupción y mafias de nivel mundial, con Sergio Jadue detenido en Estados Unidos y controlado por el FBI. Además, repitiendo el esquema de la Copa Davis, se le dieron millonarios premios a los jugadores, llegando al extremo de premiarlos por no haber clasificado al Mundial de Rusia 2018.

De esta forma, queda clara, a través del Sudamericano sub 20, la Fed Cup y la Copa Davis, que, más allá de los resultados, la institucionalidad de dichos deportes, las políticas deportivas del país y el desarrollo (más bien, subdesarrollo) de aspectos tan importantes -como planificación a largo plazo, las ramas femeninas y juveniles, la masificación a nivel nacional, el desarrollo de centros de captación y formación de talentos, entre otros- no permiten estar muy contentos.

Una golondrina no hace verano.

lunes, 4 de febrero de 2019

El uso y la normalización de los barbarismos


Como periodista, muchas veces he escuchado a diversas personas decir que la labor periodística es fácil y que cualquier la podría realizar. Comentan que no habría grandes dificultades al momento de escribir un texto y que no es necesario tener un diploma o haber estudiado en la universidad para trabajar como periodista y/o redactar bien.

Sin embargo, aquella postura no tiene argumentos concretos y la mayor prueba de esto es que, diariamente, uno ve textos mal redactados, frases orales mal construidas y uso de palabras que no existen. Es cierto que en algunos casos -que no son pocos, lamentablemente- estos errores (que en realidad son horrores) son cometidos por periodistas. También, es un hecho que, al menos en Chile, muchas escuelas de periodismo son de bajo nivel y, por lo mismo, generan periodistas que no están preparados para cumplir con el trabajo periodístico. Y qué decir de las líneas editoriales de muchos medios, la ignorancia de ciertos editores y la ceguera de directores, quienes insisten en fomentar un modelo empresarial que no ha generado movimientos positivos en los medios.

A pesar de todo lo anterior, y aquí vuelvo al tema inicial, escribir es fácil, pero hacerlo bien es muy difícil. La mayoría de las personas no se dan cuenta, pero la redacción es un arte. Y, como tal, son pocos los artistas que logran escribir contenidos ágiles, con vocabulario acorde al contexto y con una buena construcción gramatical. En este sentido, la teoría es importante y los conocimientos técnicos también lo son. Igualmente, la práctica ayuda mucho para perfeccionar el acto de escribir. Pero, finalmente, lo que dominará será el talento, pues, sí, solo los talentosos logran redactar bien.

A propósito de esto, dejo el ejemplo de una destacada profesional, que dice escribir de buena forma y que, incluso, se jacta de tener un estilo diferente. Lo que ella hace es una violación de los principios básicos del castellano y una demostración de esto último es un mensaje que escribió en Twitter. Mientras criticaba a otros, ella consideró que era lamentable que algunos "reducieran" algo. ¿Cómo puede ser que un(a) profesional, del ámbito que sea, no logre diferenciar entre "reducieran" y "redujeran"?

Para terminar, mencionaré una palabra que se usa a diario y que, lamentablemente, es un barbarismo. Se trata del concepto "americano", el cual muchas veces se ocupa para referirse a un estadounidense. Aquello es horroroso, pues la palabra "americano" aparece en periodistas, empresarios, diplomáticos, políticos, gerentes, académicos, etc. Y todos ignoran que es un barbarismo. Lo correcto es hablar de "estadounidense". Y el uso de "americano" estará bien utilizado en la medida que se refiera a algo que abarque a América. Por ejemplo, "Organización de Estados Americanos" y "países americanos".

A pesar de estas observaciones, estoy seguro que seguiré escuchando que el trabajo periodístico es fácil y que cualquiera es capaz de escribir bien. En fin.

sábado, 19 de enero de 2019

Predicciones 2019 para Chile y el mundo



El tarotista Kledel da a conocer lo que vislumbra para el presente año. Brasil campeón de América, agravamiento de la crisis en Venezuela, leve reactivación económica en Chile y un triste atentado en Europa son algunas de sus predicciones. A continuación, todo lo que Kledel ve para Chile y el mundo en 2019.

CHILE
Desastres naturales
La tierra será la protagonista. La tierra se quemará. Los desastres naturales tendrán que ver con la tierra, lo cual incluye incendios, volcanes y terremotos. Todo con la tierra y no mucho con aire y agua. No se ven maremotos, grandes inundaciones o problemas por lluvias, salvo aquellos fenómenos relacionados con deslizamiento de tierra. Se quemarán árboles, habrá mucho problema con los árboles y el sector agrícola. Puede haber sequía en algunas partes del país o al menos falta de agua. Puede haber problemas económicos por los desastres naturales.

Política
Chile tendrá que aprender. Los partidos o bloques jóvenes (Frente Amplio, Evópolis, etc.) deben aprender, pues están verdes. Los más viejos deben retomar el compromiso con la gente. En el segundo semestre surgirá un partido nuevo o renovado. O un líder fuerte. En el primer semestre, entre marzo y mayo, se cerrará un ciclo político triste y angustiante.

José Antonio Kast
Formará alianzas. Hábil, aprendió a ponerse a la defensiva y ganar así. Captará nuevos electores, incluso gente de sectores políticos inéditos para él. Se consolidará como figura política.

Beatriz Sánchez
Intentará algo nuevo, pero se ve lento. Si figura política está rodeada de mucha turbulencia en su bloque político. Nuevas ideas y proyectos, pero no se ve consolidada. Puede que salte en las encuestas en un primer momento, pero luego bajará. No tendrá un mal año, pero su entorno y sus decisiones la afectarán.

Alejandro Guillier
No se ve mal, pero se unirá a alguien y bajará sus aspiraciones presidenciales.

Joaquín Lavín
Ganará terreno, pero puede que a fin de año se destapen cosas ocultas. Turbulencias a fin de año, aunque en general andará bien.  Puede que aparezca o se conozca algo clandestino en lo cual esté involucrado directa o indirectamente. Algo de plata o un escándalo familiar.

Heraldo Muñoz
No se ve bien. Está pensando qué hacer y estará más alejado. Debe cuidar su salud, especialmente en el segundo semestre. Puede que nuevamente postule o trabaje a un cargo de tipo internacional. Debe cuidar la parte física y psicológica. O quizás la de un familiar.

Sebastián Piñera (su gobierno)
Se dará cuenta que algunos de sus problemas necesitan tiempo para cumplirse. Sus tiempos mejores no han llegado y se dará cuenta de eso y, también, que necesita dar un golpe de timón. Verá que él, sus ministros y su gobierno se han equivocado mucho. A fines de año veremos a un Sebastián Piñera eminentemente político, estratega y pensando en el futuro. Será racional ahí, pero se le ve perdido en el primer semestre y se afirmará en el segundo semestre. El gobierno tiene muchas cosas revueltas, cosas tapadas y algunas emergerán. En el gobierno se están engañando y autosaboteando. Han llamado a gente sin capacidades y eso aparecerá de nuevo en el segundo semestre. Entre abril y julio habrá un cambio, un giro total, incluso con cabezas rodando. Veremos a un Sebastián Piñera sorprendiendo para bien o mal. En su gobierno habrá un cambio radical, para bien o mal, habrá una crisis en su bloque político. Coincide con que Sebastián Piñera tomará las riendas del asunto a mediados de año.

Ministro Chadwick
Está dudando. Decisión sobre su futuro tiene mucho que ver con la parte emocional, con el corazón. Esto detiene todo. Estirarán el chicle respecto de su situación en el gobierno, pero al final saldrá del cargo. Se irá a otro ministerio o saldrá del todo. No continuará en lo que actualmente realiza.

Conflicto mapuche
Buenas noticias en el segundo semestre. Por primera vez, habrá una visión global del asunto, con todos participando. A fines de año se presentará una oportunidad histórica para poner fin al conflicto.

Fuerzas Armadas
Dos personas, menores de 50 años y mayores de 30, estarán emergiendo como voces fuertes, sin importar si son conocidos o no a nivel público. Añoranzas del pasado, al interior de las FF.AA. rondará la nostalgia y sentirán que no es lo mismo de antes. Todo muy revuelto. Nuevos líderes jóvenes, incluso una mujer o un hombre que encarne lo femenino.

Izquierda en Chile
Creen que han ganado y celebrarán. Seguirán con mucha emoción e instinto, pero sin razonar. Es una izquierda sin reflexión y que funciona basada en impulsos. Sectores con buenas intenciones y otros muy oscuros, trasnochados, fanáticos y que solo traerán conflictos. Ese sector oscuro tendrá fuerzas muy negativas y habrá algunos que estarán muy atraídos por la plata. Los del bando bueno son muy idealistas, pero no dañan a los demás.

Feminismo
Más de lo mismo, sin un horizonte claro. Todo mezclado y sin saber quiénes son los líderes y qué quieren exactamente. Quizás aparezca un hombre o una lesbiana con carisma. También, una figura femenina joven. Se verá idealismo más que algo concreto. Se ve poco cambio.

Escándalos
Se destaparán nuevos casos. Habrá noticias en el primer semestre. El segundo semestre estará más calmado.

Medios chilenos
Continuarán los despidos, se ve a muchos periodistas cesantes. A fines de año, los medios llegarán agotados de realizar malabares para subsistir. Estarán en la UCI, pero estables dentro de la gravedad. Entre marzo y abril y entre julio y agosto habrá ola de despidos masivo, incluso podría haber cierre de medios o despidos de emblemáticos periodistas de esos medios. En medio de este sombrío escenario, un medio destacará sobre el resto.

Violencia
Siguen las peleas, especialmente en el segundo semestre. Algo escondido emergerá y aparecerá en la superficie.

Copa Libertadores
 Universidad de Chile pasará la fase previa y llegará a la etapa de grupos, pero posiblemente no logre avanzar más. Habrá algo inesperado que afectará al equipo. Pueden haber crisis o cambios súbitos. Es posible que pierda a un referente, un jugador estrella o a un dirigente importante. La crisis podría ser pugnas de poder, sociedades quebradas o no conseguir logros. Lo positivo es que tendrán protección. No se puede descartar que el entrenador renuncie durante o después la Copa Libertadores. La Universidad Católica no realizará una gran campaña. Seguramente quede eliminada en la fase de grupos y, como mucho, llegaría hasta octavos de final. Lo más probable es que termine tercera o cuarta en su grupo. La Universidad de Concepción sorprenderá y ganará su grupo u ocupará el segundo puesto, o sea, clasificará a los octavos de final. Dará sorpresas. Por último, Palestino avanzará a la fase de grupos y dará que hablar. Peleará por el segundo lugar y en caso que no lo obtenga igualmente clasificará a la Copa Sudamericana.

Copa Sudamericana
Habrá gratas sorpresas para el fútbol chileno. Deportes Antofagasta está muy bien aspectado y será la gran sorpresa del certamen. Llegará muy arriba, con un campañón. Posiblemente llegue a semifinales y dará espectáculo. Unión Española y Unión La Calera cumplirán e incluso harán campañas mejores de lo esperado. En el caso de Unión La Calera, tendrá una primera o segunda ronda muy difícil y ahí puede que quede eliminada, pero si logra avanzar, llegará lejos. Colo Colo avanzará algunas rondas, pero tendrá un problema de cara a la Copa Sudamericana. Tendrá que lidiar con problemas como cambio de entrenador, líos con dirigentes, lesiones o retiro o partida de un jugador clave.  Arrastra problemas del pasado y mientras no se solucione eso no habrá buenos resultados. En caso contrario, le puede ir muy bien en la copa.  

Torneo nacional
Colo Colo será un equipo muy diferente a lo que venía mostrando en años anteriores. Romperá esquemas. Mucho riesgo y ataque, llegando al extremo de ser “suicida”. Dará mucho espectáculo, encantará y habrá mucho compromiso respecto del torneo local. La Universidad de Chile tendrá problemas. El equipo se reforzó, pero dará frutos más adelante, pues es un equipo joven que debe madurar y eso puede complicar las cosas. La Universidad Católica será el rey destronado. Habrá equipos dispuestos a bajarla del pedestal. Por primera vez, puede que haya algún ambiente más hostil que lo habitual. Deportes Antofagasta hará una buena campaña, pero con mucho esfuerzo y sin pelear la corona. Clasificará de nuevo a un torneo internacional.  Un equipo chico o uno que no esté en los planes de los especialistas dará sorpresas. Posiblemente, uno que represente lo femenino, ya sea por su nombre, por su historia o por otros motivos. La Universidad de Concepción hará un buen torneo, pero sin pelear el título, al igual que Huachipato y Palestino. Coquimbo cumplirá y rondará de la medianía hacia abajo, cerca del décimo puesto. Cobresal será muy fuerte de local y estará entre los ocho primeros. Es probable que clasifique a una copa internacional.  En la Copa Chile, la Universidad de Chile empezará como avión, pero tendrá una decepción o un aterrizaje forzoso que le haga pasar zozobras. Puede que repunte, pero puede que tenga una dura derrota difícil de remontar. Colo Colo irá de menos a más, tiene opciones de ser campeón. Probable que un equipo chico que juegue la Copa Sudamericana o Copa Libertadores pelee el título de la Copa Chile. También puede ocurrir que un equipo chico que elimine a un grande se meta en la pelea.

Copa América
La selección de Chile tendrá un nuevo estilo y un nuevo fútbol. Habrá mucha añoranza del pasado. Será un torneo de dulce y agraz. Aún quedan cosas poco claras. A pesar que no será lo mismo de antes, Chile aún será un equipo fuerte, pero sin un juego bonito como antes. Será un equipo más sabio y mejor dirigido. Pasará la fase de grupos y posiblemente llegue a semifinales. No se ve que sea campeón. Este último será Brasil. Argentina o Uruguay estará en la pelea, mientras que Venezuela será la sorpresa. Mostrará un equipo joven, pero maduro. Marcará un nuevo ciclo para el fútbol venezolano.

Eliminatorias para Qatar 2022
Chile comenzará muy bien, sacando cuatro o seis puntos en sus dos primeros partidos. El primer duelo le costará mucho, pero saldrá airoso. Se ve que tendrá un buen futuro.

Sudamericano sub 20
Chile clasificará al mundial y será una de las selecciones más fuertes. Dará que hablar y estará entre los cuatro primeros, posiblemente peleando el título. Será una sorpresa y se le ve firme.

Mundial Femenino de Francia
La escuadra chilena dará mucha pelea y no se irá con las manos vacías. Tendrán muchas ganas y jugarán con mucho ímpetu, pero enfrentarán una disyuntiva, pues quizás una de sus grandes referentes quede fuera de la nómina o del equipo titular. Se debe trabajar la parte psicológica, que es un aspecto débil. Mucha ansiedad. Peleará para avanzar a octavos de final, pero no se ve muy claro el asunto. Se ven dos opciones. Avanza a octavos de final y ahí sufre una dura derrota o queda eliminado en la fase de grupos, pero por muy poco (un punto, diferencia de goles o cosas así) o en el último partido.

Crisis del fútbol chileno
Los problemas de la ANFP seguirán presentes. Tres instituciones, clubes o jóvenes dirigentes darán que hablar y marcarán la pauta. Habrá peleas. La situación de Barnechea se arreglará y seguirá en Primera B. Universidad de Chile se ordenará institucionalmente, pero a Colo Colo le costará más ese proceso de estabilización. Hay dos o tres bandos y aún hay cosas secretas. Si no se unen, habrá fracasos, pero si logran aunarse en un proyecto con una visión, será un gran año.

Juegos Panamericanos de Lima
Chile tendrá una buena presentación y terminará entre los diez primeros. Peleará para estar entre los ocho primeros. Lo más probable es que termine en el 8°, 9° o 11° lugar, aunque todo apunta al 9° puesto. Resaltarán jóvenes deportistas, mientras que los más veteranos tendrán dos escenarios. Por un lado, aquellos que aún serán competitivos y ganarán medallas, en tanto que, por el otro, algunos cerrarán un ciclo y quedará en evidencia que ya están en la parte final de sus carreras. Después de los Juegos Panamericanos habrá retiros.

Tenis
Chile tendrá un buen año y estará marcado por la presencia de un rey que destacará. Habrá muy buenos resultados en dobles, en mujeres y hombres. Un rey estará por sobre los demás. Nicolás Jarry tendrá cuatro primeros meses buenos y con suerte (por ejemplo, en los sorteos). Cerca de la mitad del año habrá un cambio súbito en su carrera, algo que posiblemente sea bueno. Será un cambio de entrenador o la obtención de un título en un torneo grande. Lo mejor de Jarry vendrá en el segundo semestre. Terminará en el Top 10 e incluso tendrá posibilidades de llegar al Top 5. Literalmente, será un as. Puede que gane un torneo importante a mitad de año. Cristián Garín tendrá un buen inicio de temporada, pero cerca de la mitad del año bajará su rendimiento, posiblemente por temas psicológicos. Hacia fines del año nuevamente subirá y durante 2019 oscilará entre el Top 100 y el Top 150. Alexa Guarachi no tendrá un buen primer semestre. Algo la afectará e incluso es probable que viva una crisis que le haga replantearse muchas cosas. Si sale adelante, tendrá un buen segundo semestre. A Daniela Seguel se le ve un año bastante bueno y en algunos momentos será una reina. Logrará objetivos, pero a fin de año vivirá un cambio importante, dentro o fuera de la cancha. Puede ser un cambio de entrenador, de lugar de entrenamiento o incluso que decida solo dedicarse a una modalidad (que deje el singles o dobles). Quizás deba terminar su temporada antes de lo previsto. Hechos ajenos al tenis puede que marquen su fin de temporada. Lo mejor de su año debería llegar en los primeros tres o cinco meses. En la Fed Cup, Chile no tendrá grandes resultados como equipo. Es probable que mantenga la categoría, pero que no tenga una gran campaña. En Copa Davis, Chile derrotará a Austria y después de mucho tiempo volverá a la élite del tenis mundial. Una vez ahí, es probable que sigan las sorpresas.

MUNDO

Desastres naturales
Algo pasará y generará que la gente deba irse de zonas que quedarán inhabitables. La fuerza estará muy presente. A pesar de todo, el ser humano podrá enfrentar de mejor forma esto, pero un fenómeno de fuerza natural, posiblemente relacionado con la tierra, sentará un precedente en la historia. Es probable que ocurra un terremoto muy fuerte, algo similar a un mega terremoto, algo de 8.5 o más grados en la escala Richter. Quizás cerca del 9.3 o 9.4.

Guerras
Será un año de conflictos y guerras. Las esperanzas de paz se desvanecerán hacia fines del primer semestre. En los últimos tres o seis meses del año habrá conflicto y guerra. Como mínimo un conflicto grande entre varios países. Cerca de junio habrá una situación muy incómoda y peligrosa para el mundo. Si no se maneja bien, habrá guerra.

Venezuela
Nicolás Maduro quiere seguir y no aflojará. Se ve mucho miedo allá y en el mundo por lo que ocurre en Venezuela. Una mujer, posiblemente Michelle Bachelet, intentará mediar y arreglar el asunto, pero se ve un tipo fanático y cerrado (Maduro) que seguirá con lo suyo. La crisis seguirá y se agravará en el segundo semestre.

Argentina
Cristina Fernández en un juicio. Habrá limpieza. No se ve claramente si llega o no a la cárcel, pero posiblemente sí. Habrá un cambio radical en Argentina y quizás se tenga que ir del país o se escape. O quizás, aunque es menos probable, puede que dé vuelta la situación y genere un proyecto nuevo.

Jair Bolsonaro
Gobernará bien. Brasil recuperará el equilibrio y estará más cerrado al mundo, preocupado de solucionar los problemas internos. Aunque estará en crisis económica, comenzará a repuntar. Puede sonar raro, pero tendrá un buen gobierno, menos brutal de lo pensado. Se comunicará muy bien, buen manejo de las comunicaciones. Buena llegada con los más jóvenes y con ciertas minorías. Él, su señora o su gobierno tendrá excelente comunicación. Tendrá buenas relaciones en Sudamérica y traerá equilibrio. Al final no será tan duro como se cree, incluso podría ser empático.

Evo Morales
Fin de un ciclo triste. Estará agotado, pero como viejo zorro sabrá defenderse y no le entrarán balas. Estará más sabio. Esto quizás lo lleve a renunciar a un nuevo mandato o que siga, pero que sea democrático. Habrá ruidos con Chile, pero la relación estará algo mejor.

Terrorismo
Estaré muy presente y con mucha fuerza. Arremeterá en los primeros meses del año. Emergerá un nuevo líder o grupo o se recuperará uno que estaba de capa caída. Muy potente y firme el terrorismo, pero algunos grupos quizás sorprendan y firmen la paz. En Europa se ve algo triste y feo. Al menos muchos heridos. Europa tendrá a la suerte de su lado, pero un atentado impactará entre abril y agosto. En el Magreb, el terrorismo estará controlado, pero con movimientos que tendrán fuerza. Habrá algún atentado de importancia.

Corea del Norte
Será una Caja de Pandora. Se abrirá y no se sabrá si para bien o mal. Habrá una tremenda crisis durante el año. Se ven negociaciones y mucha probabilidad de guerra. Mucho cuidado con esta situación.

Donald Trump
Se va a afirmar y sacará adelante algunas de sus reformas o proyectos, aunque contra la voluntad de los demás. Estará muy peleador. Su mujer le baja los decibeles. A fines de año posiblemente lo intenten asesinar. También puede ser que se destapen nexos suyos con asesinos o asesinatos. A fines de 2019 la oposición será fiera y mucho más fuerte que antes. Muchos lo querrán ver muerto (metafórica y literalmente).

Marruecos
Estará tranquilo, equilibrado y sin problemas de seguridad. Mucha comunicación, noticias importantes en el segundo semestre. Marruecos se abrirá al mundo en términos comunicacionales y/o mediáticos. Puede que haya cambios en su política respecto de los medios. Habrá relaciones estrechas con sus hermanos (África, países árabes y el Mediterráneo). Habrá novedades en la realeza y noticias sobre el rey. Puede que se crezca menos de lo esperado y quizás haya algún tipo de estrechez económica.

Misterios del mundo
Estaremos conectados con el universo. Se resolverán misterios sobre el universo y eso generará tremendas crisis en los ámbitos de poder (academia y política). Año potente en este sentido. Habrá avistamientos evidentes de ovnis y la gente estará tan impactada que no sabrá qué hacer. Mucho tema con los astros. Es un tema que emergerá con fuerza.

Crisis Iglesia Católica
Llegará la justicia en muchos casos, pero también habrá corrupción y movimiento de plata para callar a ciertas personas. Emergerá un nuevo líder en este tema, alguien que diga cosas, que saque los trapos sucios al sol. El papa estará firme en su propósito, pero se encontrará muy abandonado. La mugre sigue ahí. El papa tendrá ganas de irse y estará protegido. Muy psíquico y empático. También, generoso y expansivo, realizará muchas giras. Debe cumplir la misión de mantener el equilibrio de la institución. Habrá tremendos problemas en 2019 y él sentirá que cumplió un ciclo. Se moverá hacia otro lado, pero quizás lo animen y logren convencerlo de seguir. La ayuda divina hará que deje el cargo o lo protegerá en caso de renunciar.

viernes, 3 de agosto de 2018

Goic, Maldonado y un circo más



Los hechos ya son conocidos. El conocido actor Alejandro Goic participó en el matinal de Mega y cuando Patricia Maldonado entró al escenario, él optó por irse del estudio. De inmediato, las redes sociales ardieron y empezaron los juicios y los cuestionamientos. Que Goic era un maestro. Que Maldonado era una nefasta. Que Goic era un inconsecuente y un payaso. Que Maldonado era una mujer sincera y frontal. Que ambos se equivocaron. Que el programa es un bodrio. Y, como siempre, que Allende esto y que Pinochet esto otro.

Al escuchar los motivos por los cuales Alejandro Goic decidió retirarse, ninguna persona razonable podría considerar que el actor tuvo argumentos que justifiquen su actuar. Mucho de lo que dijo en una entrevista posterior en CNN Chile es verdad. En Chile, aún hay personas que niegan las torturas y los asesinatos políticos cometidos por la dictadura militar. Aún hay personajes que no quieren decir dónde se botaron o escondieron cuerpos de detenidos desaparecidos. Todavía quedan sectores que avalan lo hecho por la dictadura militar durante los 17 años que estuvieron en el poder. No se trata de gente que haya apoyado el golpe de estado o que estuviese de acuerdo con sacar a Salvador Allende del poder, sino que de aquellas personas que demuestran cero empatía y humanidad. Por lo mismo, es razonable y comprensible que Goic -a quien le mataron amigos durante la dictadura militar- no quiera compartir con Maldonado. Esta última es, justamente, un símbolo de aquellos sectores que defienden todo lo hecho por la dictadura militar en Chile.

Sin embargo, quedan algunas dudas. Alejandro Goic seguramente sabía que Patricia Maldonado es uno de los puntos fuertes del matinal de Mega y, por lo tanto, resulta difícil entender que él creyera que no se toparía con ella. Aún más, siendo consecuente con su postura, ni siquiera debió haber ido a un matinal que tiene con contrato y con sueldo millonario a una persona como Maldonado. Él sabía a dónde iba. Es el mismo canal en el cual grabó una teleserie. Entonces, este asunto queda dando vueltas.

Si uno sabe que en un lugar determinado podría encontrarse con alguien indeseable y de nefasto recorrido, ¿para qué ir? 

Por eso, teniendo razón en el 99% de lo que plantea, Alejandro Goic se equivocó. Fue a la "casa" de Patricia Maldonado y era obvio que se encontraría con la dueña de casa. Lógica pura.

miércoles, 18 de julio de 2018

Francia campeón y una obligada reflexión


Hace unos días terminó el Mundial de Rusia 2018, en el cual Francia se quedó con el anhelado cetro de campeón. En la final, doblegó a Croacia -un excelente equipo, sumamente aguerrido-, pero, apenas unos minutos terminado el partido, comenzó la gran discusión o, si se prefiere, el gran debate.

La realidad muestra que 15 de los 23 jugadores FRANCESES (con mayúscula, pues tienen la nacionalidad francesa) tienen raíces africanas. Y no se trata de jugadores con un pariente lejano y perdido, sino que con mamá, papá o abuelos africanos. Dicha situación significa, para muchos, que 15 seleccionados franceses en realidad no representan a Francia, sino que a una rara "Selección Africana de Francia". Para otros, los 15 "franceses de origen africano" simplemente son franceses, pues viven en Francia y tienen la nacionalidad de dicho país. Al respecto, cabe realizar algunas observaciones.

Primero, todos los seleccionados de Francia son franceses, pues, de otra forma, no habrían podido jugar por el equipo francés. Segundo, la mayoría de ellos son de origen africano y, en algunos casos, son musulmanes. Tercero, lo anterior no significa que dejan de ser franceses. Cuarto, la selección francesa representa la actual realidad social de Francia, es decir, un país intercultural y con muchas mezclas raciales y religiosas.  Quinto y último, mientras muchos franceses están felices con esta realidad, unos cuantos (al menos un 30% de la población francesa, según estimaciones diversas) sufren con esta mezcla cultural.

Considero que el debate sobre cuán franceses son los jugadores no tiene mucha lógica. Hace tiempo que Francia dejó de ser un club "judeo-cristiano blanco", cosa que también ha ocurrido con otros países europeos, como Inglaterra, Bélgica, Holanda y Alemania, por dar algunos ejemplos. También, creo que mencionar el origen de los jugadores no es un acto de racismo, pues tiene como objetivo dejar en claro que la integración en deportes no es la misma, aparentemente, que en otros ámbitos. Además, porque, actualmente, la Unión Europea le está cerrando la puerta a miles de inmigrantes y refugiados que desean entrar a alguno de los países del bloque de integración europeo. Es en este punto donde se debiese centrar la discusión, pues aquí sí hay un elemento de análisis ajustado a lo que ocurre hoy.

Jugadores como Mbappé, Kanté, Pogba o Matuidi, por mencionar a algunos, pudieron jugar por Francia porque sus familiares pudieron emigrar y vivir en territorio francés. Por ende, ellos crecieron, fueron al colegio y desarrollaron sus carreras como futbolistas en Francia. Imaginemos cuántos de los actuales inmigrantes o refugiados rechazados por la Unión Europea tienen condiciones para ser futbolistas. Seguramente, hay varios, pero, a diferencia de Mbappé, Kanté, Pogba o Matuidi, no podrán jugar por Francia. Simplemente, porque la Unión Europea no solo les cierra la puerta en sus narices, sino que, peor aún, porque los deja morir ahogados en sus costas.

Y es aquí donde el debate parece bastante lógico. Mientras Francia celebra una copa obtenida con una buena base de franceses hijos o nietos de inmigrantes, muchos otros refugiados e inmigrantes mueren en el Mediterráneo. Entonces, ¿no es chocante ver eso?, ¿no se presta para debate el tema de fondo?

Francia ha sido un país multicultural por décadas y eso le ha significado tener una grandeza de la cual muchos se sienten orgullosos. Sin embargo, cerrarle la puerta a inmigrantes y refugiados -dejándolos morir o ser torturados o vendidos como esclavos- es, en cierta medida, una forma de olvidar ese pasado de mezcla cultural que les permitió crecer como país y, claramente, como nación.

Nunca hay que olvidar el pasado que permitió gozar de un glorioso presente. En caso de hacerlo, el glorioso presente puede convertirse en un tortuoso futuro. 

martes, 2 de febrero de 2016

De vuelta

Un amigo (y colega) acaba de inaugurar su blog (que está muy bueno). Así, recordé que tenía al famoso (para mí) "Catálogo Gregoireano" y, entonces, entendí que debía revivirlo.

No tengo mucho más que decir. Qué fome, ¿no?