
Los hechos ya son conocidos. El conocido actor Alejandro Goic participó en el matinal de Mega y cuando Patricia Maldonado entró al escenario, él optó por irse del estudio. De inmediato, las redes sociales ardieron y empezaron los juicios y los cuestionamientos. Que Goic era un maestro. Que Maldonado era una nefasta. Que Goic era un inconsecuente y un payaso. Que Maldonado era una mujer sincera y frontal. Que ambos se equivocaron. Que el programa es un bodrio. Y, como siempre, que Allende esto y que Pinochet esto otro.
Al escuchar los motivos por los cuales Alejandro Goic decidió retirarse, ninguna persona razonable podría considerar que el actor tuvo argumentos que justifiquen su actuar. Mucho de lo que dijo en una entrevista posterior en CNN Chile es verdad. En Chile, aún hay personas que niegan las torturas y los asesinatos políticos cometidos por la dictadura militar. Aún hay personajes que no quieren decir dónde se botaron o escondieron cuerpos de detenidos desaparecidos. Todavía quedan sectores que avalan lo hecho por la dictadura militar durante los 17 años que estuvieron en el poder. No se trata de gente que haya apoyado el golpe de estado o que estuviese de acuerdo con sacar a Salvador Allende del poder, sino que de aquellas personas que demuestran cero empatía y humanidad. Por lo mismo, es razonable y comprensible que Goic -a quien le mataron amigos durante la dictadura militar- no quiera compartir con Maldonado. Esta última es, justamente, un símbolo de aquellos sectores que defienden todo lo hecho por la dictadura militar en Chile.
Sin embargo, quedan algunas dudas. Alejandro Goic seguramente sabía que Patricia Maldonado es uno de los puntos fuertes del matinal de Mega y, por lo tanto, resulta difícil entender que él creyera que no se toparía con ella. Aún más, siendo consecuente con su postura, ni siquiera debió haber ido a un matinal que tiene con contrato y con sueldo millonario a una persona como Maldonado. Él sabía a dónde iba. Es el mismo canal en el cual grabó una teleserie. Entonces, este asunto queda dando vueltas.
Si uno sabe que en un lugar determinado podría encontrarse con alguien indeseable y de nefasto recorrido, ¿para qué ir?
Por eso, teniendo razón en el 99% de lo que plantea, Alejandro Goic se equivocó. Fue a la "casa" de Patricia Maldonado y era obvio que se encontraría con la dueña de casa. Lógica pura.