viernes, 4 de julio de 2008

Alergia + rinitis + smog = vaya sufrimiento

Ya es bastante tarde, al menos para mí. Es, exactamente, la 1:25 de la madrugada de este sábado y aunque ya debería estar acostado y durmiendo, sigo en pie. Me mantengo despierto, porque me gusta la noche, me atrae como si fuera una experimentada y seductora mujer, como aquellas que saben justo lo que uno está esperando.

En fin, en estos momentos estoy en la tensa espera. A alguien le podrá parecer una estupidez lo que ahora diré, pero en días como estos, en los cuales no hay muchas cosas que a uno lo saquen del tedio, entonces cualquier cosa puede ser especial.

Yo pensaba que era alérgico, pero aquello fue un craso error. Ahora me dijeron que también tengo rinitis vasomotora -ni sé qué significa eso-, asi que estoy doblemente mal. Al final, da lo mismo lo que tenga, porque las cosas tienen el mismo efecto, es decir, me llenan de congestión la vida. Peor que eso, aparecen los clásicos síntomas como las dificultades para respirar y quedarse dormido (por eso tendría que haberme acostado hace rato, porque la lucha es brava) y, también, los dolores de garganta, la tos seca y esa sensación de fiebre.

Cuando chico, bueno, si tenía alergia podía irme a otro lugar, dejar de comer lo que me provocaba la reacción alérgica o, por último, tomarme un antihistamínico. Pero ahora no es así.

Puedo hacer esas cosas, pero sigo enfermo. Como miles de santiaguinos que vivimos bajo el terrorífico influjo de la inoperancia de nuestros políticos. Siguen preocupados de sus partidos de tenis en la playa o del próximo tongo que harán en el Congreso. Y ahí dejan botados a los que votaron por ellos. Es que así es la política chilena. Tu votas por ellos y ellos te botan.

Qué triste realidad.

Casi tanto como tener alergia bajo una negra nube de smog.

Buenas noches los pastores.

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